Las puertas más resistentes son las de acero, aluminio, y pvc. Sin embargo, entre las tres aconsejamos la de aluminio. Todo se debe a que es duradero, no se oxida, requiere poco mantenimiento, y tiene muchas opciones estéticas. Además, cuenta con un buen aislamiento contra ruidos y humedad, siendo la opción más equilibrada entre seguridad, resistencia, y eficiencia.
Si buscas máxima seguridad, el acero es la opción más fuerte. Ofrece resistencia extrema a impactos, robos, y ataques violentos. Es ideal para puertas blindadas o acorazadas, proporcionando una protección sólida. Aunque es más pesado y costoso. Por otro lado, su durabilidad lo hace imbatible en términos de seguridad.
La madera, por su estructura fibrosa, es un aislante natural y retiene la temperatura de forma eficiente. En cuanto al ruido, ambos materiales bloquean el sonido exterior. El pvc absorbe vibraciones, y la madera, por su densidad, actúa como una barrera acústica efectiva.
El pvc es 100% impermeable, no absorbe agua ni se deforma. Además, no necesita mantenimiento y es inmune a hongos e insectos, lo que lo hace ideal para climas lluviosos. Por otro lado, el aluminio no se oxida y es tratado con recubrimientos anticorrosión, lo que lo hace perfecto para zonas costeras con aire salino.
El aluminio es perfecto. Aunque no tan fuerte como el acero, puede ser reforzado para ofrecer una buena protección. Fuera de eso, no se oxida, por lo que es ideal en climas húmedos o cerca del mar. Además, es ligero y fácil de manejar.