Un entorno seguro es aquel en el que se respetan los derechos humanos y se promueve un ambiente físico, psicológico y social, incluido el digital, propicio para su ejercicio.
Se trata de una herramienta necesaria para identificar situaciones de violencia, expresarlas y saber cómo hacerlo de conocimiento de una persona de confianza o de las autoridades e instituciones que pueden apoyar.
Por ello, el entorno seguro implica hacer del hogar, la escuela, el trabajo y la calle, un espacio libre de cualquier tipo de violencia; un lugar donde se propaguen amor y respeto, en el que toda persona pueda sentirse protegida, cuidada o amada.
Claves
• Brindar respeto y afecto.
• Generar ambientes propicios para la solución de problemas.
• Propiciar el diálogo y el entendimiento.
• Entender las emociones de las y los demás.
• Respetar puntos de vista y aceptar críticas constructivas.
• Evitar cualquier mensaje o signo de agresión, acoso o violencia.
• Generar espacios para la sana convivencia.
• Evitar factores de violencia.