Las cerraduras de grado C, también conocidas como cerraduras de grado B+, tienen una forma de llave que incluye una hoja de un solo lado con ranuras de fresado internas, una ranura de fresado externa o una llave de doble fila con una cuchilla.
El tipo de cilindro de cerradura es un cilindro de barra lateral y la estructura del pasador consta de hojas de doble hilera y pasadores de barra lateral en forma de V.
Si se utiliza una herramienta de torsión fuerte para forzar la apertura del cilindro de la cerradura, el mecanismo interno se dañará, provocando una cerradura autodestructiva que no se puede abrir.
Las cerraduras de grado B+, también conocidas como cerraduras de grado C, se consideran actualmente relativamente seguras.
Desde la perspectiva de la llave, normalmente tienen una configuración de doble fila de doble cara con hojas o curvas adyacentes.
La intrincada estructura interna del cilindro de la cerradura requiere más de 270 minutos para que técnicos capacitados la abran, lo que brinda seguridad confiable.
Al seleccionar una puerta antirrobo, es fundamental elegir una con cilindro de cerradura de grado B+ o C.
Debe tener una placa de acero con un espesor de al menos 3 mm para mayor protección.
La longitud efectiva de la lengüeta de la cerradura principal en la puerta antirrobo debe ser de al menos 16 mm y debe tener un tope de la lengüeta de la cerradura.
Si esta característica no está presente, la cerradura se considera de calidad deficiente.