La arquitectura bioclimática es un enfoque de diseño basado en la adaptación de las edificaciones al clima y al entorno natural, maximizando el aprovechamiento de los recursos disponibles y reduciendo la dependencia de sistemas mecánicos de climatización.
Este tipo de arquitectura se basa en tres principios fundamentales: Adaptación al clima, Optimización de recursos naturales y Eficiencia energética.
Si estás pensando en construir o reformar con criterios bioclimáticos, sigue estos pasos: Analiza el clima de la zona para adaptar el diseño, Optimiza la orientación de la vivienda, Mejora el aislamiento térmico con materiales naturales, Aprovecha la ventilación cruzada para refrescar el interior sin aire acondicionado e Integra energías renovables como aerotermia, geotermia o paneles solares.
Cada detalle en una vivienda bioclimática está pensado para aprovechar el entorno y reducir el consumo energético.
Un diseño adecuado permite aprovechar el calor solar en invierno y reducir la radiación en verano.
Un buen aislamiento en paredes, techos y suelos evita pérdidas de calor en invierno y mantiene la casa fresca en verano.
Permite renovar el aire interior sin necesidad de sistemas artificiales.
Se logra con aberturas estratégicas que favorecen la circulación del viento.
Paneles solares para la generación de electricidad, Aerotermia y geotermia para calefacción y refrigeración eficientes.