Las puertas que abren hacia el exterior a su vez, presentan varias e interesantes ventajas. Primero, pueden ser una opción más segura en situaciones de emergencia como incendios o terremotos, puesto que permiten una salida rápida sin obstáculos. Por otra parte, pueden ser más fáciles de cerrar y asegurar desde el exterior. Asimismo, las puertas que abren hacia el exterior también pueden ser más eficientes energéticamente, puesto que el sello entre la puerta y el marco puede ser más efectivo en la prevención de fugas de aire y reducción del uso de calefacción o aire acondicionado. La seguridad es una consideración relevante. La dirección de apertura de la puerta puede tener un impacto en la seguridad de la casa y sus ocupantes. En los bloques de viviendas, las puertas de las comunidades de vecinos suelen abrir hacia el interior por una mera cuestión de seguridad. El lugar en el que se ubica la puerta también determina el sentido de la apertura: por ejemplo, en los casos en los que se sitúe en una esquina, abrirá hacia ella a fin de minimizar el consumo de espacio. Si hubiera que rodear algún obstáculo (mueble, columna, etcétera), se instalará de modo que abra hacia la dirección contraria para facilitar salvarlo.