El sensor de humedad es muy útil para conocer si tenemos un exceso de humedad en casa y evitar situaciones de riesgo para las personas y los elementos estructurales.
Un sensor de humedad es un dispositivo capacitado para medir la humedad relativa del aire en un espacio determinado.
El sensor de humedad puede utilizarse de manera independiente, incluido en un medidor de humedad para conocer el grado de humedad en el ambiente o bien estar incorporado o vinculado a un sistema de ventilación mecánica.
En algunos inmuebles se integra un higrómetro al sistema de seguridad para tener el control de humedad, de manera que se pueda detectar un aumento brusco del vapor de agua en el ambiente y/o de la temperatura que pueda deberse a algún riesgo como una fuga importante de agua o la presencia de humo o fuego, permitiendo actuar lo antes posible.
El sensor de humedad, especialmente el integrado en un sistema de ventilación inteligente, permite controlar el confort térmico de nuestra vivienda.
La falta de calidad del aire que respiramos, tanto por exceso o por defecto de humedad, está vinculada a diversas patologías.
Una humedad por debajo del 30% produce sequedad e irritación en las mucosas de las vías respiratorias, picor de ojos y sequedad en la piel.
Una humedad por encima del 60% favorece la proliferación de hongos y mohos e incrementa la posibilidad de sufrir o agravar infecciones respiratorias, asma y alergias.
Asimismo, el exceso de humedad exacerba la sintomatología de las enfermedades reumáticas.
La salud de nuestra vivienda también se resiente cuando la humedad es excesiva y mantenida en el tiempo.
La propagación de mohos y hongos afecta a los techos, las paredes, al mobiliario y a los textiles, provocando su deterioro y causando malos olores.
La humedad también es la causante de la corrosión de los elementos metálicos y el desprendimiento de pinturas y revestimientos.
Todo ello, es fuente de disconfort e insalubridad en el hogar y una amenaza para la correcta conservación de la estructura.
El control de la humedad en la vivienda es indispensable para mantener un entorno sano y cómodo o buscar la solución más adecuada en caso de no ser así.