Una sola pieza impresa en 3D puede costar desde 0,75 hasta cientos de euros. Un archivio 3D es necesario para obtener un precio preciso. El material, el volumen y los tiempos de entrega afectan mucho el precio. Una impresora 3D puede costar desde 150€ por una FDM o MSLA económica hasta casi 1 millón de euros por una impresora 3D de metal de alta gama. El material marca una gran diferencia en el costo final de la pieza. Puedes empezar con un PLA de 15 € por kg y llegar a 500 € o más por kg de PEEK. En general, solo para darte un valor, un pequeño 3DBenchy de 16 cm3 puede costar, solo en términos de material, alrededor de 0,25 € si se imprime en PLA económico, y hasta 8 € si se imprime en PEEK de 500 € por kg. Cuanto más grande sea la pieza, más material y tiempo llevará imprimirla, por lo que el coste será mayor. No existe una proporcionalidad directa entre ambos: una pieza con el doble de volumen costará algo menos que el doble. El post-procesamiento es un costo importante en la impresión 3D.