Para clasificar los tipos de puertas interiores, usaremos distintos criterios.
Por un lado, podemos clasificarlas según su apertura:
Puertas abatibles
Se abren en forma de ángulo respecto a la pared.
Es el método de apertura más tradicional.
Puertas corredizas o correderas
También son una opción muy elegida entre los consumidores.
Puertas plegables
Consisten en varias lamas que se pliegan unas sobre otras hasta permitir el paso.
Puertas pivotantes
La puerta se mueve en función de un eje vertical usando pernos giratorios.
Una segunda clasificación que podemos hacer, es en función del material de las mismas, encontrando las siguientes tipologías:
Puertas chapadas
Puertas macizas
Son aquellas fabricadas con un material macizo, normalmente madera aunque también pueden ser de aluminio.
Puertas huecas o entamboradas
La llamada alveolar es una estructura con forma de nido de abeja de cartón con un marco de madera dentro.
Puertas de aluminio
Este material muy polivalente se ha ido utilizando en muchos hábitos poco a poco.
Para hablar de los tipos de puertas para exterior, nos centraremos en la composición más que en los sistemas de apertura, pues son los mismos que los tipos de puertas interiores.
Puertas blindadas
Son marcos de madera o MDF con chapas de acero en el interior.
Puertas acorazadas
Ofrecen mayor resistencia ante fuertes impactos.
Puertas macizas
Son fabricadas 100% con madera maciza.