Las puertas automáticas que se abren o cierran solas cuando se acerca un vehículo o una persona, existen desde hace bastante tiempo.
Se trata de una curiosa idea de la empresa australiana Shelbourne Trading, que se enorgullece varias veces en su web de que se trate de "un producto fabricado en Australia, con acero australiano".
Oz Autogate se compone de una especie de plataforma de presión, que se acciona cuando el coche se sube encima de ella, al acercarse a la puerta.
Esta presión que ejerce el propio peso del coche sube un émbolo o pistón que es el que hace que la puerta se levante.
Cuando el coche pasa y baja de la plataforma de presión, el émbolo recupera su posición natural, cerrando la puerta.
Oz Autogate se puede abrir marcha atrás, y existen versiones de apertura en el lado izquierdo o derecho.
También hay una versión deluxe con decoración en forma de verja.
Esta puerta automática que se abre y se cierra sin electricidad también tiene un bloqueo (un hierro que detiene el émbolo) para impedir que se cierre, si así lo deseamos.