Para evitar que se salga el aire por la puerta, se pueden utilizar diferentes métodos. Los burletes son una buena opción, ya que son tiras adhesivas que se colocan en los marcos de puertas y ventanas para bloquear el paso del aire. La cinta de espuma es ideal para puertas y ventanas con pequeños huecos, es fácil de instalar y económica. Las gomas de silicona son más duraderas y efectivas en juntas más grandes. También se pueden utilizar selladores de silicona, que son útiles para tapar grietas en los bordes o unir materiales como vidrio y madera.
Además, existen opciones específicas para las puertas, como los cepillos aislantes, que se colocan en la parte inferior de las puertas para evitar la entrada de aire. Las placas aislantes se instalan en la cara interior de la puerta para reforzar el aislamiento térmico.
Es importante mencionar, que para lograr un correcto aislamiento, es necesario identificar las fugas de aire, para lo cual, se puede realizar una prueba con una vela o incienso, moviéndola lentamente alrededor del marco de las puertas y ventanas, y revoir juntas y burletes en busca de grietas o huecos.