El aprendizaje adaptativo es una metodología que utiliza las nuevas tecnologías, concretamente el análisis de datos, para adaptar la educación a las necesidades personales de cada estudiante. Se trata de una adecuación del aprendizaje a tiempo real, analizando los aciertos y errores del alumnado para conocer dónde se debe mejorar y tener un apoyo educativo tecnológico que permita a los docentes obtener datos precisos y actualizados de cada uno. Este método se basa en la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación mediante un sistema informático que recoge una gran cantidad de datos de todos los estudiantes. En función de esa información, la aplicación marca las actividades a realizar de manera individual y, al mismo tiempo, ofrece al docente datos sobre las necesidades del alumnado. El objetivo de este método es regularizar los conocimientos básicos a los estudiantes de nuevo ingreso. El modelo de aprendizaje adaptativo desarrollado se centra en la capacidad de personalizar el aprendizaje según las preferencias de los estudiantes y en los mejores logros y resultados de aprendizaje. El aprendizaje adaptativo es una metodología que presenta un gran número de ventajas en relación con su uso en la escuela, tanto a nivel alumnado como a nivel docente. Ofrece un proceso de aprendizaje personalizado e individual, permite al escolar avanzar en su aprendizaje de una manera más rápida y fomenta la motivación por aprender. Los estudiantes son protagonistas de su aprendizaje. Posibilita al docente obtener datos más precisos sobre el desarrollo del aula a nivel grupal e individual.