La respuesta a la pregunta "¿cómo sé si soy adaptable?" puede ser encontrada evaluando tres aspectos fundamentales. En primer lugar, es importante considerar el tipo de preguntas que se plantean en las entrevistas de trabajo, enfocándose en situaciones o experiencias futuras en lugar de solo en el pasado, por ejemplo, la respuesta a la pregunta “¿y si una ola de calor impide a los clientes visitar tu tienda?” demuestra la capacidad del futuro trabajador para adaptarse a situaciones adversas. El segundo método para evaluar la adaptabilidad es buscar signos de desaprendizaje, las personas que desaprenden cuestionan sus conocimientos y reescriben esos datos con información nueva, si eres capaz de volver a comenzar desde cero, cuentas con un alto grado de adaptabilidad. Por otra parte, es importante buscar a gente que tienda a explorar, tanto en su vida personal como a nivel laboral, en definitiva, es inevitable que nos encontremos ante múltiples cambios a lo largo de nuestra vida, es por ello que es necesario valorar la adaptabilidad como una cualidad imprescindible para el talento del futuro.