¿Cómo llegar a un área de juegos inclusiva para que todas las personas puedan llegar a ella para su uso y disfrute.
Debe existir un itinerario peatonal accesible que conecte su entorno inmediato con el parque.
Este itinerario también enlazará, en caso de existir, con las plazas de aparcamiento reservadas para personas en situación de movilidad reducida y con la parada más próxima de transporte público accesible.
El itinerario dispondrá también de señalización accesible donde se indique la ubicación del área de juegos.
El parque debe tener una entrada accesible, visiblemente reconocible.
En ella se dispondrá de la información accesible que nos muestre las normas de uso, el horario del parque, las posibles actividades a realizar y como movernos y orientarnos por su interior.
Una vez dentro, se deberá garantizar que todas las personas puedan circular por su interior de manera confortable, segura y accesible.
En especial, se tendrá en cuenta el tipo de pavimento, la ubicación y las distancias entre elementos.
El área deberá estar también correctamente iluminada durante el horario de uso.
El reto de los parques inclusivos, es conseguir y asegurarse de que cada niño reciba el estímulo y el desafío que necesita del conjunto del área de juego, sin que eso signifique que todos hagan el mismo uso y en igualdad de condiciones del equipamiento de juego.
Todo parque inclusivo debe ofrecer el máximo de oportunidades posibles para que los niños puedan desarrollar habilidades físicas, sensoriales, de interacción social y cognitivas.
Los espacios de juego inclusivos son más que los equipos de juego; son también el resto de elementos que configuran un lugar acogedor donde las personas se sienten cómodas y que alientan a quedarse todo el tiempo que quieran.
Por ello, es importante disponer de zonas de estancias accesibles para que los niños y sus acompañantes puedan, descansar y reponerse.
El mobiliario urbano que se instale (bancos, papeleras, fuentes, aseos, etc.) también deben ser accesibles.