La elección del material adecuado para el pasamanos no solo afectará la estética de nuestra escalera, sino también su durabilidad y funcionalidad a largo plazo.
Los pasamanos de madera son clásicos e ideales para interiores.
Las barandillas de madera se adaptan a diferentes estilos decorativos y son fáciles de mantener.
Los materiales más comunes para este tipo de pasamanos son la haya, el roble o el nogal, por su dureza, pero también se usan conglomerados de madera en aquellos modelos que quieren ser más económicos pero igualmente estéticos.
El acero es un material muy resistente y duradero que se utiliza comúnmente en escaleras exteriores.
Los pasamanos de acero inoxidable o galvanizados, dan un aspecto contemporáneo y minimalistas, ya que su acabado brillante y su diseño limpio aportan un toque moderno a cualquier ambiente.
El aluminio se usa muchas veces en las barandillas de las escaleras por su ligereza, y como el acero inoxidable, es fácil de limpiar y aguanta muy bien en el exterior, pero es menos robusto que el acero, y resistirá peor los golpes.
El PVC es resistente a la humedad y tiene bajo mantenimiento, además de ofrecer una gama cromática importante, así que se puede usar tanto en escaleras interiores como en escaleras exteriores.
Para nosotros la elección más adecuada para exteriores es siempre el acero, porque tienen un mantenimiento bajo y resisten muy bien el tráfico alto y las condiciones climatológicas adversas.
Para interior nos cuesta más elegir porque los pasamanos están más protegidos que fuera, así que nos podemos dejar llevar más por la estética.