Las puertas automáticas de garaje, como otros tipos de puertas automáticas, cuentan con una serie de mecanismos que permiten abrirlas y cerrarlas sin necesidad de manipularlas manualmente, siendo su elemento principal el motor encargado de moverlas.
Esto quiere decir que funcionan mediante electricidad, pudiendo suministrarles corriente de dos formas distintas.
Para abrirlas y cerrarlas, las puertas automáticas de garaje se controlan a través de una caja de mando, que suele instalarse en la pared, aunque hay puertas que montan este sistema en la misma puerta.
La caja de mando puede operarse tanto con interruptores de apertura y cierre como a través de mandos a distancia, que funcionan por radiofrecuencia, lo que permite abrirla y cerrarla sin necesidad de bajar del vehículo.
Es la caja de mando, también llamada cuadro de maniobras, la que además nos permite programar el motor de la puerta automática, recalibrar los mandos, cuando estos se desconectan y donde encontraremos algunos de los elementos de seguridad del automatismo.
El motor es la pieza principal de toda puerta automática de garaje, puesto que es lo que las hace funcionar.
Pero a la hora de elegir un motor, especialmente si vamos a automatizar una puerta de garaje que no lo era, debemos tener en cuenta dos elementos clave: el ancho de la puerta y su peso.
Sencillamente porque tamaño y peso van a determinar la potencia de motor que va a necesitar nuestra puerta automática de garaje.
Para suministrar la electricidad al motor, hay dos formas de hacerlo, en función de dónde se encuentre la puerta instalada.
Lo habitual es que el motor se conecte a la red eléctrica mediante un enchufe.
Si el enchufe no está cerca, es necesario tirar cableado y llevarlo hasta la ubicación del enchufe.
La otra forma, habitual en puertas exteriores, es colocar una placa fotovoltaica en la parte superior de la puerta, para que alimente al motor mediante energía solar.
Como hemos visto, el funcionamiento de las puertas automáticas de garaje es muy sencillo, solo se necesita instalar el rail de acuerdo al modelo de puerta escogido, el motor, conectarlo a la red eléctrica y colocar la caja de mando para olvidarnos de abrir la puerta de nuestro garaje de manera manual.