El LED es un diodo emisor de luz conformado por un semiconductor que determina el espectro de radiación generado y se activa al aplicar la tensión adecuada.
El primero que podemos encontrar es un LED indicador, llamado LED DIP y cuenta con dos pines soldados directamente sobre un circuito.
SMD es un LED encapsulado en una resina; suele ser colocado sobre circuitos impresos para crear módulos de LED, una de las aplicaciones más comunes en productos de iluminación.
Los LED SMD son los más utilizados para iluminar, por lo que las empresas de iluminación trabajan de la mano con fabricantes de las placas para mejorar sus características tanto estéticas como de eficiencia.
Chip On Board o COB es un tipo de LED en el que se insertan varios chips recubiertos por silicón con fosforo de color amarillo, adheridos a un sustrato para conformar un módulo único que al no ser empaquetados como el SMD, se pueden distribuir de tal forma que no requieran mucho espacio.
Los módulos COB utilizan un circuito con dos contactos para alimentar los chips que aloja, por lo que solo se puede obtener una temperatura de color o una gama de colores limitada.
En el mercado también existen otros tipos de LED como el microled o el OLED, que son utilizados para pantallas de alta definición o usos similares, que en arquitectura pueden incorporarse como señalización digital.
Como sucede en el caso del COB, el microled y OLED están compuestos por múltiples diodos encapsulados, pero en ambos casos sí es posible conseguir distintas combinaciones de color.
Si se compara con otras tecnologías empleadas en pantallas, esta tecnología tiene mejor capacidad para generar colores y reduce el consumo energético.
Existen muchos aspectos que garantizan el buen funcionamiento de una fuente de iluminación LED, como es la vida útil, la depreciación del flujo luminoso, flujo luminoso, eficacia luminosa, índice de reproducción cromática, Step MacAdam.