Las baldosas podotáctiles son especialmente diseñadas para ser percibidas mediante el tacto y el pie, de proporcionando información sobre el entorno y orientando a las personas con discapacidad visual en su desplazamiento por espacios públicos como calles, cruces peatonales, estaciones de transporte público, entre otros.
Existe dos tipos de baldosas podotáctiles: las piezas de franjas rectangulares en la superficie indican la dirección, en la cual se puede caminar sin peligro, mientras que las de módulos circulares advierten cuando se acerca un cambio en el recorrido.
El director del Instituto Nacional Para Ciegos -INCI, Carlos Parra Dussan, explica que este tipo de marcaciones en las vías hacen parte de la accesibilidad e impulsan los espacios más incluyentes para las personas ciegas o con baja visión que transitan por las calles y con la ayuda de un bastón, un perro guía o de sus zapatos se anticipan a los obstáculos para llegar seguras a sus casas y lugares de estudio o trabajo.
El INCI adelanta la campaña #INCIEnLasCalles, con la que pretende informar a la ciudadanía sin discapacidad sobre las características, el valor, los usos y los cuidados de las zonas podotáctiles, que pueden estar en sus recorridos diarios y quizás no se hayan percatado aún de su existencia.
No obstaculice las baldosas podotáctiles con su vehículo o su bicicleta.
Los vendedores informales no se deben ubicar en esta zona.
No bote escombros o bolsas de basura en espacios con estas superficies.
Si observa una alcantarilla o una caja de servicios públicos sin tapa en los andenes podotáctiles, informe a la empresa encargada para que realicen la reparación correspondiente.