Un juguete se considera seguro cuando, considerando el comportamiento típico de un niño, no pone en riesgo la seguridad del menor ni la de otras personas durante su uso.
Esto implica que un juguete destinado a un niño no debe convertirse en una fuente de frustración, sino que se ha diseñado para su manipulación, teniendo en cuenta sus habilidades y destrezas.
Hay que asegurarse de que el juguete sea adecuado para la edad del niño, y esta consideración cobra aún más importancia cuando se trata de menores de 36 meses.
Un juguete apto para este grupo de edad ha pasado pruebas para garantizar que no contiene piezas pequeñas que puedan representar riesgos de ingestión o inhalación.
Si tu peque tiene menos de 3 años, busca siempre el símbolo "Prohibido para menores de 36 meses".
El Marcado CE es un compromiso del fabricante para certificar que el juguete cumple con las rigurosas normas de seguridad de la Unión Europea, que son de las más estrictas a nivel mundial.
Este marcado informa al consumidor sobre el uso apropiado y los riesgos asociados con un uso inadecuado.
Además, obliga a indicar en los juguetes aquellos que son apropiados o no para menores de 36 meses.
Valora si el juguete es adecuado a la edad de tu peque.
Rechaza imitaciones y busca siempre el marcado CE.
El juego es un derecho, la seguridad de los juguetes es nuestra responsabilidad.