El vinilo adhesivo se adhiere mejor a superficies lisas y uniformes. Las superficies rugosas, como las paredes de ladrillo, piedra o texturizadas, no son ideales para la aplicación de vinilo. La textura y las irregularidades de estas superficies pueden dificultar la adherencia adecuada del vinilo, lo que resulta en un acabado no deseado y menos duradero. Las superficies altamente porosas, como la madera sin tratar o el cartón, no son adecuadas para la aplicación de vinilo adhesivo. Estas superficies absorben el adhesivo y no permiten una adhesión adecuada. Antes de aplicar vinilo adhesivo, es crucial asegurarse de que la superficie esté limpia y libre de suciedad, grasa o polvo. La presencia de suciedad o grasa puede afectar la adhesión del vinilo, lo que puede hacer que se despegue prematuramente. Asegúrate de limpiar y desengrasar la superficie de antemano para obtener los mejores resultados. El vinilo adhesivo requiere una superficie seca para una adhesión adecuada. Intentar aplicar vinilo sobre una superficie húmeda o mojada resultará en un mal agarre y un acabado deficiente. Asegúrate de que la superficie esté completamente seca antes de proceder con la aplicación del vinilo. Es importante asegurarse de que la superficie esté completamente fría antes de aplicar el vinilo.