Ambos los encuentras en nuestra tienda Miroytengo, y sirven para almacenar ropa y accesorios, pero presentan diferencias significativas en funcionalidad, estética y espacio.
Los vestidores abiertos permiten ver toda la ropa y accesorios de manera directa, facilitando, en la mayoría de los casos, la elección de atuendos, y al mismo tiempo esto evita que las prendas queden olvidadas.
Un armario cerrado oculta el contenido detrás de puertas, lo que le da un aspecto más limpio y organizado al espacio, manteniendo la ropa protegida del polvo y fuera de la visión de quienes, por alguna razón, estén allí.
En un vestidor abierto, conservar orden es esencial, ya que cualquier desorganización se verá de inmediato.
En el armario cerrado, se puede tener una mayor flexibilidad en la organización, puesto que el contenido está al interior de las puertas, y no es tan necesario mantener el orden visual.
El vestidor abierto es genial para tener un diseño más moderno y minimalista, ya que se enfoca en la exposición de las prendas como parte del estilo del hogar, o más bien, el dormitorio concretamente.
El armario cerrado posee un aspecto más tradicional y sobrio, y al estar cerrado, integra mejor el diseño del dormitorio o la habitación sin mostrar el contenido interno.
El armario cerrado ofrece una mejor protección contra el polvo, la luz solar y otros factores ambientales que pueden dañar la ropa o desvanecer los colores.
El vestidor abierto expone la ropa a estos elementos, por lo que puede requerir limpieza más frecuente y es recomendable para prendas de uso frecuente.
El vestidor abierto suele requerir más espacio, ya que necesita una distribución que hace más simple la accesibilidad y el movimiento alrededor de los estantes y barras.
Por el contrario, el armario cerrado aprovecha mejor el espacio vertical y puede instalarse en áreas más reducidas, optimizando el almacenamiento en menor espacio.
Dado que el vestidor abierto tiene todo expuesto, llega a acumular polvo con mayor facilidad, y como consecuencia, con relación a este factor, requiere limpieza frecuente tanto de las superficies como de las prendas.
Siguiendo con el armario cerrado, el mantenimiento es más sencillo, ya que la ropa y los accesorios están protegidos y no requieren una limpieza tan constante, solo en el exterior, que es más sencillo higienizar.
Una de las cuestiones que más hace peso para algunos, al no escoger la primera opción, es que es abierto, restando privacidad.
No obstante, para otros se adapta, más para aquellas personas que prefieren un ambiente moderno y accesible, donde el proceso de vestirse es parte de la estética del espacio.
En cambio, con la segunda opción, se hace ideal para quienes valoran la privacidad y prefieren tener sus pertenencias personales fuera de la vista de otros en el hogar, lo cual, es la intención principal.
El vestidor abierto suele tener un costo de instalación mayor debido a la necesidad de estantes, cajones y barras visibles de alta calidad.
La personalización es importante, ya que estará en constante vista.
En cambio, el armario cerrado nos da diversas opciones más económicas, ya que los diseños prefabricados y con puertas permiten personalizar de forma menos costosa para tu bolsillo.