Las superficies de madera natural sin tratar tienen una naturaleza porosa y son propensas a desarrollar manchas oscuras o decoloraciones si se utilizan limpiadores abrasivos.
Para revitalizar una puerta de madera muy sucia, sigue estos tres sencillos pasos:
Mezcla tres cucharadas de bicarbonato de sodio, jabón líquido y unas gotas de zumo de limón hasta obtener una pasta.
Aplica la pasta sobre las manchas, distribuyéndola con un paño húmedo y frota suavemente en áreas afectadas.
Limpia con un paño semihúmedo y, para un brillo extra, frota con un paño de oxígeno activo o agua oxigenada.
Si lo que quieres es devolverle a tu puerta su brillo natural, te sugerimos utilizar un producto abrillantador líquido o cera natural que coincida con el tono de la madera.
Para mantener las puertas de madera barnizadas en buen estado, empieza por eliminar el polvo con un plumero.
Rocía una mezcla de 25 ml de vinagre de manzana y 75 ml de agua sobre la puerta y límpiala con un paño de microfibra en la dirección de las vetas.
Truco: si quieres devolverle el brillo a tu puerta de madera barnizada o lacada, te recomendamos masajear toda la puerta con un trapo fino humedecido en aceite de oliva, o un producto abrillantador de madera comercial.
No se recomienda utilizar(None, el mismo articulo no lo especifica)