Puede que las empresas no quieran explicar con demasiado detalle que el sistema de reconocimiento facial que han creado es menos avanzado, de menos confianza y menos seguro. En muchos casos, un reconocimiento facial económico depende solo de la cámara frontal y de algunos algoritmos muy poco avanzados, como un flash para mejorar las fotos. Pero un teléfono con una cámara 2D común sin un sensor de infrarrojos o un proyector de puntos puede dejarse engañar por una foto impresa en papel o reflejada en una pantalla. Incluso los mejores sistemas pueden ser engañados mediante el uso de máscaras impresas en 3D, de hecho, hasta Apple cayó en una trampa de este tipo. El uso extendido del reconocimiento facial sin el hardware adecuado supondrá una pérdida de seguridad general en los teléfonos modernos. Un proceso de autentificación debe de ser seguro y no caer en la trampa de fotos y máscaras, ni filtrar o procesar datos de forma insegura. La autentificación mediante huella digital no es infalible, pero, en comparación, es mucho más segura; por ello, junto con un código PIN de seis dígitos, son por ahora la mejor opción.