La iluminación no es solo cuestión de encender una lámpara, es pensar en cómo interactúa con cada elemento de tu hogar. Un principio básico para lograr una iluminación completa en cualquier espacio es entender las capas de luz: general, de tarea y ambiental. Para maximizar la entrada de luz natural, puedes considerar cortinas ligeras que dejen pasar la luz, colocar espejos estratégicamente para reflejar la luz y ampliar visualmente el espacio, o elegir muebles que no bloqueen ventanas. La temperatura de color afecta directamente el ambiente de un espacio, siendo la luz cálida ideal para salas y dormitorios, la luz blanca neutra para cocinas y baños, y la luz fría para áreas de trabajo o estudio. El uso de bombillas inteligentes permite ajustar la intensidad y el color de la luz según tus preferencias, y optar por soluciones sostenibles como bombillas LED es una inversión a largo plazo que contribuye a cuidar el planeta. La iluminación no tiene reglas fijas, se trata de encontrar lo que hace que tu espacio sea único y funcional, por lo que no temas probar diferentes configuraciones.