El respeto por el medio ambiente y el cuidado de nuestro entorno son las bases sobre las que se desarrolla esta nueva manera de interpretar el arte de la arquitectura.
A continuación, os ofrecemos un listado con los diez principios básicos que se deben tener en cuenta a la hora de hablar de arquitectura eco-friendly.
Detecta las necesidades
En primer lugar, se debe hacer un análisis exhaustivo de las necesidades de espacio y superficie de la construcción en cuestión.
Valora el clima local
Las condiciones climáticas son un elemento fundamental a la hora de planificar la construcción de una determinada obra.
Limita el uso de energía
El ahorro de energía es la base de la arquitectura eco-friendly.
Intenta emplear energías renovables
Si hablamos de construcción eco-friendly tenemos que considerar, necesariamente, el uso de energías renovables.
Disminuye el uso de agua
El agua es un recurso que en muchas ocasiones también se puede limitar.
Crea obras de excelente calidad
Todo este ahorro del que hablamos hasta el momento tiene que ser necesariamente compatible con una excelente calidad en la construcción.
Evita los materiales contaminantes
Y, cómo no, debemos pensar en el tipo de materiales que vamos a usar.
Si queremos una obra ecológica, no podemos utilizar materiales dañinos.
Apuesta por las materias primas locales
Hacer uso de las materias primas locales para una construcción es clave, en la medida de lo posible.
Procura reutilizar los materiales constructivos
Aprovecha los desechos de otras demoliciones o construcciones, ya que pueden servir para el futuro.
Utiliza materiales eco-friendly
Las regla de las tres R (reduce, recicla y reutiliza) es el ABC de la arquitectura eco-friendly.
Es recomendable, así, optar por la utilización de materiales que se puedan reciclar.
Esto reducirá el consumo de materias primas y desechos.
Como podéis comprobar, se trata de pautas muy simples y que, una vez asumidas, contribuirán en gran medida al cuidado de nuestro entorno.
Y es que, cuando pensamos en las casas eco-friendly del presente y del futuro, pensamos en diseño, calidad y vanguardia.
Pero, sobre todo, pensamos en sostenibilidad.
Y eso, a la hora de planificar una construcción, no supone más que cambiar determinado tipo de prácticas.