La tecnología en educación ofrece una amplia variedad de opciones y herramientas para personalizar el aprendizaje, adaptándose a las necesidades individuales de cada estudiante.
Las herramientas tecnológicas permiten diseñar planes de estudio adaptativos y sistemas de gestión del aprendizaje (LMS) que ofrecen itinerarios personalizados para los estudiantes.
Aunque aún no se han desplegado ampliamente debido a los costos asociados, estas soluciones tienen el potencial de mejorar la experiencia de aprendizaje.
Existen diversas herramientas para la creación de lecciones y secuencias de acceso a contenido con una enorme cantidad de opciones de interacción para los estudiantes tanto en formato texto como vídeo y con contenido generado por el profesorado o importado de terceras fuentes.
Estas herramientas facilitan la personalización del aprendizaje, aunque requieren que el profesor analice los datos y el uso que los estudiantes hacen de ellas para orientar el aprendizaje de manera efectiva.
Los sistemas adaptativos están ganando popularidad en el sector educativo.
Estos sistemas ajustan el ritmo y el itinerario de aprendizaje de los alumnos según sus errores y evaluaciones periódicas.
Aunque aún no se ha demostrado su efectividad en todos los casos, estos sistemas tienen el potencial de atender a las necesidades de una amplia gama de estudiantes y están introduciéndose progresivamente en distintas propuestas editoriales.
La evaluación es un aspecto fundamental de la educación que puede beneficiarse de la tecnología.
Algunas herramientas utilizadas para facilitar la evaluación formativa y formadora incluyen creadores de cuestionarios y otras específicas para analizar y hacer visible el desempeño.
Además, cada vez es más relevante hacer visible el feedback y el apoyo que realizamos los docentes al desempeño de los estudiantes durante el proceso, al igual que mostrar su propia reflexión sobre cómo van aprendiendo para desarrollar sus habilidades de pensamiento y les prepara para afrontar aprendizajes futuros.