Un diseño web responsive es aquel tipo de diseño web que, de forma automática, se adapta a las diferentes pantallas de dispositivos electrónicos: ordenadores portátiles, teléfonos inteligentes, PCs, tablets, smart TVs…
El sistema web responsive permite detectar el ancho de la pantalla y, por consiguiente, redimensionar y colocar los distintos elementos que conforman la web, con el objeto de ofrecer la mejor experiencia de usuario posible, así como una visualización óptima.
Cabe destacar que no hay que confundir el diseño web responsive con la creación de páginas web para móviles ya que, ¡no son lo mismo!
Como hemos señalado en párrafos anteriores, el diseño web responsive redimensiona los elementos de la web en todo tipo de dispositivos electrónicos, no solo los móviles.
Además, crear una web para móvil implica un proyecto a parte, independiente.
Nuevas formas de consumo de Internet: Como ya se ha adelantado, la tendencia actual es la multiconexión; realizando especial hincapié en el uso del smartphone.
Por consiguiente, contar con una página web responsive se convierte en una auténtica necesidad.
Mejor experiencia de usuario: Una web, donde la experiencia de usuario es satisfactoria, es sinónimo de una mayor interacción y de un mayor conocimiento de la marca y, por consiguiente, de una mejora en el branding.
Un factor clave para el SEO: Si tu web no se encuentra optimizada para móviles (antes, incluso, que para desktop), posiblemente vayas a posicionar peor.
Y es que, si no cuentas con un diseño web responsive, se va a perder una importante cantidad de tráfico.