Los estudiantes aprenden de manera diferente y requieren diferentes estímulos. Algunos estudiantes son oyentes fuertes y pueden entender conceptos simplemente escuchando una explicación, mientras que otros pueden necesitar dibujar conceptos con lápiz y papel. Algunos son excelentes para rastrear la información con sus ojos y prefieren mirar una obra, mientras que otros aprenden mejor actuando. Las técnicas de enseñanza multisensoriales expresan información que puede ser recibida por múltiples sentidos. De esta manera, a cada estudiante, independientemente del tipo de aprendizaje, se le proporciona un medio para comprender la información. Los estudiantes están atentos cuando se implementan técnicas de enseñanza multisensoriales debido a la cantidad de estimulación que recibe el cerebro a la vez. Si un estudiante está haciendo algo táctico o físico mientras escucha las instrucciones y ve la información, entonces hay menos oportunidades para que la atención del alumno se desvíe. La enseñanza de esta manera que obliga a los sentidos de los alumnos a trabajar entre sí no solo les permite a los estudiantes establecer conexiones más sólidas con la información, sino que exige más concentración, pero de una manera más agradable.