Las barreras arquitectónicas son obstáculos físicos que impiden o dificultan la movilidad y el acceso de las personas con discapacidad a los espacios públicos y edificios.
La falta de rampas, ascensores o plataformas elevadoras puede dificultar el acceso a edificios y espacios públicos para personas con discapacidad física que utilizan sillas de ruedas o tienen dificultades para subir escaleras.
La estrechez de las puertas puede limitar el acceso a edificios y espacios públicos para personas con discapacidad que utilizan sillas de ruedas.
Cuando no hay barras de apoyo, espacio suficiente para maniobrar una silla de ruedas o señalización clara puede dificultar el uso de los baños por personas con discapacidad física o sensorial.
Una iluminación inadecuada puede dificultar la movilidad y el acceso seguro de personas con discapacidad visual o cognitiva en edificios y espacios públicos.
Para mejorar la accesibilidad, es importante distribuir la iluminación de manera uniforme, evitando sombras y reflejos que puedan dificultar la visibilidad.
Si bien el diseño accesible se enfoca en mejorar la vida de las personas con discapacidad, sus beneficios se extienden a todas las personas.
Un diseño accesible puede ser rentable a largo plazo.
Al incluir el diseño accesible desde el inicio de cualquier proyecto, se pueden evitar costos adicionales posteriores para hacer ajustes o correcciones.
Además, el diseño accesible puede aumentar la durabilidad y la calidad de los productos y servicios.
El crear soluciones innovadoras y accesibles, como tecnologías y herramientas, puede ayudar a promover la accesibilidad universal y eliminar barreras.
Estas soluciones pueden mejorar la eficiencia y la efectividad en el desarrollo de productos y servicios, al considerar las necesidades de todas las personas desde el inicio del proceso.