La accesibilidad digital es crucial para garantizar que cada persona, sin importar sus capacidades, pueda disfrutar plenamente de la experiencia en línea.
La accesibilidad digital permite que las personas con discapacidades o limitaciones puedan consumir e interactuar de forma independiente con aplicaciones y contenido digital, ya sea en la web o en dispositivos móviles.
El 16% de la población mundial vive con alguna discapacidad, lo que equivale a casi 1.3 mil millones de personas.
Por lo tanto, la accesibilidad digital se convierte en una herramienta fundamental para garantizar que estas personas puedan acceder al contenido en línea.
La inclusión de principios de diseño universal en el desarrollo de productos digitales beneficia a todas las personas, no solo a aquellas con discapacidad.
Se logran mejoras en la experiencia y la calidad de nuestras soluciones, además de ampliar su alcance a una audiencia más diversa.
Un diseño universal mejora la experiencia para personas mayores, a aquellos que tienen una conexión a internet lenta o a quienes están en entornos de baja luminosidad.
La accesibilidad web es una oportunidad para conseguir que el mayor número posible de personas puedan percibir, comprender y operar nuestras webs o apps en distintos tipos de dispositivos.
La accesibilidad digital es un derecho fundamental para todas las personas.
Al incorporar prácticas de diseño, contenido y desarrollo inclusivas, no sólo eliminamos barreras, sino que también desbloqueamos el potencial de todas las personas usuarias.