La inclusión digital es un esfuerzo a escala de la UE para garantizar que todos puedan contribuir al mundo digital y beneficiarse de él.
La UE está trabajando para que la vida en línea sea más accesible para todos, en todas partes, con acciones:
Accesibilidad web: hacer que las TIC sean más accesibles para todos, especialmente para las personas con discapacidad, y fomentar el desarrollo de tecnologías accesibles;
Competencias digitales: mejorar una mano de obra diversa y capaz, a través de las TIC en la educación y fomentar la participación de las mujeres en las TIC y otros ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (CTIM);
Barreras lingüísticas: Las tecnologías del lenguaje pueden superar el predominio del inglés en línea.
Conectividad: es necesaria una conectividad fiable, rápida y segura para todos y en toda la Unión, incluidas las zonas rurales y remotas, como las islas y las regiones montañosas y escasamente pobladas, así como las regiones ultraperiféricas.
Para 2030, las redes con velocidades de gigabit deben estar disponibles para aquellos que necesitan o desean tener dicha capacidad.
El razonamiento en el que se basan las iniciativas de la UE en materia de inclusión digital se recoge en la Declaración Europea sobre los Derechos y Principios Digitales para la Década Digital, capítulo II - Solidaridad e inclusión:
La tecnología debe utilizarse para unir, y no dividir, a las personas.
La transformación digital debe contribuir a una sociedad y una economía justas e inclusivas en la UE.