Las microempresas (aquellas que emplean a menos de 10 personas y cuyo volumen de negocios anual no supera los 2 millones de euros) están exentas de cumplir la ley en cuanto a la accesibilidad web y tecnológica. Esto se debe a que la carga financiera y administrativa que supondría para ellas cumplir con todos los requisitos podría ser desproporcionada en comparación con su tamaño y recursos. Aunque están exentas, las microempresas son animadas a adoptar principios de accesibilidad para fomentar su competitividad y mejorar su capacidad para atender a un público más amplio, incluidas las personas con discapacidad. Las pymes (empresas con menos de 250 empleados y un volumen de negocios anual inferior a 50 millones de euros o cuyo balance anual total no supera los 43 millones de euros) tienen obligaciones adaptadas a su tamaño. Si bien están obligadas a cumplir con los requisitos de accesibilidad web, móvil y de documentos, la ley contempla que las cargas administrativas sean proporcionales a sus recursos. Esto significa que las pymes pueden beneficiarse de medidas menos exigentes para facilitar el cumplimiento de la normativa. Las grandes empresas (aquellas que superan los umbrales de las pymes en términos de facturación o número de empleados) deben cumplir con todos los requisitos de accesibilidad establecidos en la ley. Esto incluye la obligación de garantizar que sus sitios web, aplicaciones móviles y documentos sean accesibles para personas con discapacidad, ofreciendo interfaces que sean perceptibles, operables, comprensibles y robustas. Además, deben asegurar que los documentos electrónicos sean accesibles, utilizando, por ejemplo, texto alternativo para imágenes, subtítulos en videos y formatos accesibles para personas con discapacidades visuales o auditivas. La Directiva UE 2019/882 establece un marco legal para la accesibilidad de productos y servicios en la UE, distinguiendo entre diferentes tipos de empresas según su tamaño y facturación anual. Mientras que las microempresas están exentas de las obligaciones más estrictas, las pymes deben cumplir con requisitos adaptados a su tamaño y recursos, y las grandes empresas deben asegurar la accesibilidad total de sus plataformas y servicios digitales. Para cumplir con la ley, las empresas deben evaluar la accesibilidad de sus sitios web, aplicaciones móviles y documentos electrónicos, y realizar los ajustes necesarios.