La estimulación táctil es muy importante en los bebés y niños pequeños, porque mientras que el resto de sus sentidos aún seguirán desarrollándose durante varios meses más para llegar a su plenitud, el del tacto está listo desde un principio.
Hay muchos juguetes y actividades que hacen hincapié en el sentido del tacto y la exploración sensorial.
La estimulación táctil consiste en una serie de actividades, a modo de juegos con el bebé, para que éste pueda percibir diferentes tipos de sensaciones al tacto.
La estimulación táctil, aparte de beneficiar al desarrollo intelectual del bebé, ayuda a que vaya reconociendo su mundo.
Dentro de las actividades de estimulación sensorial, se pueden utilizar infinidad de materiales y objetos que estimulan los sentidos a través de actividades de juego.
El material utilizado para este área tiene que tener características táctiles muy diferenciadas, además para captar el interés de nuestros pequeños hay que procurar que estas experiencias táctiles les sean agradables y gratificantes.
Aquí te propongo algunos ejercicios para divertirse en grande y aprender jugando:
Tocar elementos naturales:
Sentir el pasto
Jugar con agua
Sensación táctil: piedras y arena
Hoja secas
Arena áspera
Elaborar un panel de texturas:
Son pequeñas obras realizadas a mano para que el niño toque y experimente.
Y del mismo modo podemos realizar paneles para que pisen las diferentes texturas.
Ten disponibles para jugar objetos con diferentes texturas para poder jugar y que el niño discrimine entre blando y duro, áspero y estridente, rugoso y liso, etc.
Hablar acerca de las diferencias y observar si puede distinguirlas a través del tacto.
Permite que los niños toquen cada material y hablen sobre cómo se siente.
Se pueden utilizar elementos de diversas texturas como algodón, piel sintética, papel aluminio, gamuza, goma espuma, malla, papel lija y más.
Nosotros decidimos hacer platos sensoriales, Tiqui no dejaba de manipularlos una y otra vez.
Esconde objetos en arena o arroz para que el niño los encuentre:
Escoge algunos objetos con los que el niño está familiarizado y ve si puede identificarlos por el tacto.
Desenterrando tesoros
Tesoros escondidos
Manipular arroz o frijoles:
Que sienta con las manos, los pies y también con todo el cuerpo.
Puedes hacer que coloque sus pies sobre estas diferentes superficies.
Pero ni los piecitos se salvan cuando se trata de jugar con arroz
Manipular frijoles
Pintar con los pies y manos:
Además de ser beneficioso por mejorar la motricidad, puede ser un muy bonito momento de unión familiar.
¡Anímense todos a pintar y a crear verdaderas obras de arte!
Moldear plastilina:
Al ser un material desestructurado, el niño puede crear todo cuanto imagine.
Jugar con la plastilina, además, favorece la concentración de nuestros hijos, pues les propone metas a corto y largo plazo.
Es una actividad que, al tiempo que le divierte, también le puede relajar y tranquilizar en momentos de nervios.
Por ello, también se recomienda en niños hiperactivos.
Colocar al niño en distintos tipos de suelo:
Así podrá diferenciar distintas texturas, como liso, acolchado, áspero, rugoso, etc.
Suelo liso
Suelo acolchonado
Suelo de arena y piedras
Suelo áspero
Les aseguro que tanto sus pequeños como ustedes pasarán bonitos momentos llenos de diversión y aprendizaje.