Las paredes de un pasillo deben tener una finalidad que no sea simplemente decorativa.
La mejor solución es optar por armarios empotrados, que sumen capacidad de almacenaje y brinden una funcionalidad bien práctica.
En esta casa de Vilnius (Lituania), proyecto del estudio Arches, vemos que se apuesta por dos modelos diferentes: unos de madera-que aportan mucha naturalidad- y otros lacados en blanco.
Son altos y están incorporados completamente en los muros.
Escoge un modelo que ocupe toda la verticalidad de la pared.
Una solución para que luzca más amplio es añadir un espejo de pared de formato vertical.
Creará el efecto de una mayor profundidad y, de paso, decora el muro con una pieza que nunca falla.
En el ambiente de la imagen, vemos como este elemento está apoyado en el suelo y hace que la superficie parezca más extensa.
Procura que el pasillo sea más que una zona de paso.
Le puedes sumar detalles decorativos y funcionales para conseguir una combinación bien equilibrada.
Sin embargo, también puedes optar por una pieza que te permita pasar algunos momentos de descanso, como puede ser un banco.
En el pasillo de imagen, se opta por un ejemplar suspendido, que mantiene libre el suelo y ocupa poco espacio.
Con un cojín colorido, puedes dar un toque de vitalidad al ambiente.
Es un buen recurso para convertir la estancia en un lugar que no sea simplemente dirigido al paso, sino también al estar.
Una alfombra pasillera es el mejor recurso para delimitar el espacio y diferenciar las zonas.
Da un toque acogedor, moderno y viste la superficie con tejidos muy agradables.
Como puedes comprobar en este pasillo, las fibras naturales son una gran elección para que la estancia luzca más cálida y sobria.
Puedes revestir todas sus paredes de este material o incorporar algunos detalles que estén hechos de este componente.
La palillería o los listones son algunas técnicas de decoración que puedes utilizar.
En este pasillo, se puede comprobar como aporta mucha naturalidad y da un aire atemporal al ambiente.