Las actividades intelectuales que han demostrado ser más positivas para la salud de la memoria son: leer, tocar instrumentos musicales y jugar a juegos de mesa.
Dado que los juegos tienen beneficios en este sentido, a continuación se enumeran cinco que estimulan la memoria y funcionan como un entrenamiento cerebral para las personas mayores.
Uno de los juegos de memoria más famosos es el «memory» o juego de las parejas.
Los juegos con palabras también son de gran ayuda, ya que el lenguaje es un elemento clave en el funcionamiento de los “engranajes” cerebrales.
Los sudokus se popularizaron hace años y se han convertido en una presencia permanente en muchas publicaciones, alguna cosa así como la versión numérica de las palabras cruzadas.
Montar puzzles es una afición compartida por miles de personas en todo el mundo.
A mayor cantidad de piezas, más trabaja el cerebro para encontrar las relaciones entre las imágenes y saber dónde pueden encajar.
Escribir no es, en rigor, un juego, sino también la escritura de un diario autobiográfico.
De esta manera, proponerse la escritura con una cierta regularidad permite trabajar la memoria al esforzarse por recuperar los hechos del pasado, pero también es una manera de dar un sentido a la vida, encontrar un significado en la propia historia.