La práctica de deporte es beneficiosa en todas las edades.
Desde los más pequeños de la casa, hasta los adultos mayores, todos nos beneficiamos de incluir ejercicio físico en nuestra vida.
Pero surgen dudas cuando nos adentramos en otras actividades físicas como el entrenamiento de fuerza: ¿a partir de qué edad pueden empezar a ir al gimnasio?
De hecho, existen hasta mitos que aseguran que entrenar fuerza en edad de crecimiento puede frenar dicho crecimiento.
No existen evidencias científicas de que esto suceda y, al revés, sí que se sabe que puede favorecer el crecimiento de huesos y el desarrollo saludable de los mismos.
En general, en el momento que un niño esté capacitado para iniciarse en actividades deportivas (generalmente a los 7 u 8 años) también lo estará para poder comenzar con entrenamientos de fuerza.
Es importante, también, que nos aseguremos de que quién vaya a entrenar al niño o adolescente tenga la preparación y conocimientos adecuados.
Un entrenamiento de entre tres y ocho ejercicios es lo recomendado.
Siguiendo estas pautas, y teniendo muy claro que el mayor riesgo de lesión se debe a una supervisión incorrecta por parte de adultos inadecuadamente preparados, no habría ningún problema porque los adolescentes comiencen poco a poco a entrenar la fuerza.
Más bien al contrario, puede suponerles grandes beneficios a corto y largo plazo.