Más de 230,000 bebés de 15 meses o menos recibieron atención médica en hospitales de Estados Unidos por fracturas de cráneo, contusiones u otras lesiones derivadas del uso de andaderas entre 1990 y 2014. Los pediatras, que desde hace décadas advierten en contra del uso de este artículo, señalan que las andaderas están diseñadas para movilizar a bebés que todavía no están preparados para caminar. Moviéndose con su ayuda, a menudo se aventuran en lugares peligrosos o se caen por las escaleras. Las andaderas están prohibidas en Canadá y la Asociación Americana de Pediatras recomienda que EEUU siga el ejemplo. El estudio difundido este lunes analiza por primera vez el impacto de estas regulaciones en las visitas a las salas de emergencia de los hospitales. "Las andaderas permiten moverse rápidamente a niños que todavía no están listos", señaló Smith en declaraciones a Reuters. En su lugar, los padres o cuidadores pueden emplear juguetes estacionarios que permitan a los bebés dar vueltas y saltos pero no tienen ruedas o, simplemente, colocarlos boca abajo en el suelo para que poco a poco se levanten por sus propios medios y aprendan a gatear y, en su momento, caminar. La mayoría de las lesiones tuvieron lugar cuando el niño se cayó por las escaleras. "Muchos creen que permiten que aprendan a caminar antes, y entretienen a los niños mientras los padres están haciendo otras cosas", dijo Smith. Sin embargo, de acuerdo con este experto, las andaderas no ayudan a aprender a caminar.