Puertas herméticas son una solución excelente para los espacios médicos debido a su capacidad de impedir intercambios de aire no deseados entre diferentes áreas, manteniendo la esterilidad de la sala.
Su diseño especializado permite un cierre estanco, lo que favorece el control ambiental y reduce el riesgo de infecciones hospitalarias.
Puertas corredizas automáticas ofrecen comodidad y eficiencia al profesional de la salud en momentos críticos.
Al contar con sistemas de sensor de proximidad, eliminan la necesidad de contacto manual, lo cual contribuye a preservar la limpieza de la sala y agiliza el acceso en casos de emergencia.
Puertas batientes de acero inoxidable son reconocidas por su durabilidad y resistencia a la corrosión, por lo que resulta esencial en los ambientes de cuidados intensivos, donde la limpieza con sustancias químicas es constante.
Además, aportan una barrera efectiva contra radiaciones al incluir insertos de plomo cuando es necesario maximizar la protección en la sala.
Las puertas de quirófano están elaboradas para sellar por completo el espacio, esto evita la entrada de contaminantes y mantiene la esterilidad de las áreas quirúrgicas.
Los recursos utilizados en su construcción son resistentes a productos químicos, son fáciles de limpiar.
Muchas puertas herméticas cuentan con sistemas automáticos que permiten el ingreso rápido y sin contacto, algo que es crucial en situaciones de emergencia.
Ayudan a reducir el ruido exterior, lo que favorece la concentración del equipo médico durante procedimientos delicados.
Algunas incorporan paneles de vidrio para permitir la supervisión del área sin comprometer la privacidad ni la prevención.