Una persona ciega puede jugar al Abrazo, que consiste en que el educador tape los ojos a los jugadores que no tienen discapacidad visual y les indique que formen una fila y se cojan de la mano del compañero, luego el educador se mueve por el espacio y los participantes tienen que atraparlo en un gran abrazo. También puede jugar al Arca de Noé, donde los alumnos se emparejan y se sitúan en el centro del espacio, luego cada pareja elige un animal para imitar su sonido y forma de desplazamiento, y a la señal del educador, los componentes de las parejas deben localizarse y reunirse para dirigirse al lugar de partida. Otro juego es Barrer el balón, donde los jugadores de cada equipo agarran una pica y empujan un balón sonoro hasta llegar a una señal y volver, pasando el balón a la siguiente pareja del equipo. Además, puede jugar al Código secreto, donde las parejas pactan un código para moverse por el espacio y uno de los compañeros guía al otro hasta llegar a un objetivo, evitando minas. Estos juegos están diseñados para alumnos con baja visión o ceguera y se pueden adaptar para satisfacer las necesidades individuales de cada jugador. Los juegos como el Abrazo, el Arca de Noé, Barrer el balón y el Código secreto pueden ser jugados con variaciones y adaptaciones para personas ciegas, como tapar los ojos a los jugadores que tienen restos visuales o permitir que un orientador con ceguera toque las minas. Los juegos se pueden realizar con un número máximo de jugadores, como 10 o 12 participantes, y se pueden jugar durante un tiempo determinado, como 5, 10 o 15 minutos.