La tecnología asistiva se refiere a cualquier ítem, equipo, software o producto utilizado para aumentar, mantener o mejorar las capacidades funcionales de individuos con discapacidades. Varía desde dispositivos simples, como bastones, hasta tecnologías complejas, como sistemas de comunicación basados en computadora. La tecnología asistiva es crucial para promover la independencia de personas con diversas formas de discapacidad, permitiéndoles realizar tareas que de otra forma serían difíciles o imposibles. Además de facilitar la independencia, la tecnología asistiva mejora significativamente la calidad de vida, proporcionando oportunidades de educación, empleo y participación en actividades comunitarias.
La tecnología asistiva incluye ayudas para movilidad, como sillas de ruedas, andadores y prótesis, que ayudan a individuos a moverse de forma más independiente. También comprende dispositivos de comunicación aumentativa y alternativa que ayudan a personas con dificultades de comunicación a expresar sus ideas y necesidades. Asimismo, existen tecnologías adaptativas para aprendizaje, como software y hardware especiales que apoyan el proceso de aprendizaje para personas con dificultades educativas. Además, hay ayudas para actividades diarias, como cubiertos adaptados y controles de ambiente, que permiten que las personas realicen tareas cotidianas con más facilidad.
La tecnología asistiva es un puente para la inclusión, proporcionando a las personas con discapacidades las herramientas necesarias para vivir de forma más independiente y plena. La tecnología asistiva tiene el potencial de transformar vidas, ofreciendo nuevas posibilidades para personas con discapacidades. Al superar barreras físicas y comunicativas, estas tecnologías promueven una sociedad más inclusiva y accesible.