Una habitación accesible o adaptada es un espacio diseñado para ser utilizado por personas con algún tipo de discapacidad, especialmente aquellas con movilidad reducida por las necesidades de espacio.
Esta tipología de habitaciones se caracteriza por contar con adaptaciones que permitan el disfrute y la comodidad a las personas con estas circunstancias.
En el caso de aquellas personas con movilidad reducida que utilizan silla de rueda para su desplazamiento, es fundamental que la habitación cuente con espacio suficiente y carezca de obstáculos como alfombras u otros elementos que dificulten la circulación, así como un tipo de suelo que facilite el rodamiento de las ruedas.
Lo mismo ocurre con la discapacidad visual, y quienes la padecen necesitan espacios libres de obstáculos que faciliten su deambulación.
La mejor manera de evitarlos es contar con una habitación despejada, de distribución sencilla y mobiliario minimalista, además de cuidar el contraste de colores y la iluminación del espacio.
Las habitaciones accesibles, como las de ILUNION Hotels, suelen contar con: Mesas de noche con un borde que impide la caída de elementos y ayuda a que las personas con discapacidad visual tengan mayor control del espacio.
Señales lumínicas: se encuentran tanto en el baño como en la estancia principal.
Son de gran ayuda para las personas sordas, y los distintos colores tienen diferentes significados: verde, cuando alguien llama al timbre; azul, cuando suena el teléfono de la habitación; y roja, cuando hay una emergencia en el hotel.
Lo que debe garantizar, entre otras cosas, es poder acceder a la habitación, al baño y a la terraza, y que el usuario pueda moverse en los distintos espacios asegurando un giro libre de obstáculos de un metro y medio.
Además, es importante garantizar el uso funcional del mobiliario y de cualquier elemento que exista en la habitación, y conseguir todo lo anteriormente mencionado con el mejor de los diseños, teniendo en mente la idea de ‘accesibilidad desapercibida’.