La luz natural es fuente de vida, energía, optimismo… y por eso debes permitir que entre a raudales en tu hogar.
Una casa bien iluminada transmite armonía, paz, bienestar…
La luz natural crea, inevitablemente, un ambiente purificador y relajante al que no debes renunciar.
De hecho, la iluminación es uno de los aspectos más importantes a la hora de decorar, reformar o comprar una vivienda.
Lógicamente no todo el mundo vive en un ático con grandes ventanales en el techo, pero eso no implica que no puedas multiplicar el efecto de los rayos del sol que se cuelan en tu hogar.
Da igual si tu casa es más o menos luminosa, existen trucos para aprovechar la luz natural al máximo y crear ese ambiente que deseas.
¿Cómo conseguir más luz natural?
Para llenar de luz tu casa, existen diferentes trucos.
Unos son más sencillos de aplicar que otros, pero todos te ayudarán a alcanzar tu objetivo.
1.Presta atención a la distribución
Una casa con muchas paredes y espacios aislados impide que se distribuya la luz natural por todo el espacio.
Por eso, si puedes, derriba paredes y apuesta por plantas abiertas.
Por ejemplo: una estancia de 10 metros cuadrados debería contar con ventanas de entre 1 y 2 metros cuadrados.
La cantidad de luz natural disminuye al alejarse de la ventana.
Puedes calcularlo midiendo la altura hasta la parte superior de la ventana y multiplicándola por dos sobre el suelo.
La luz reflejada es una opción interesante que se obtiene con las ventanas de tejado.
Entra el doble de luz y mejora la luminosidad.
Si en el interior de tu casa instalas marcos de ventanas de color blanco, conseguirás que estos reflejen la luz con mayor profundidad en la habitación.
De poco sirven los grandes ventanales si luego los cubrimos con cortinas opacas, ¿no?
Los espejos reflejan la luz y engañan al ojo.
Cuelga alguno cerca de las ventanas y consigue multiplicar la sensación de luz y de espacio.
Sustituye las paredes de ladrillo por cristaleras.
Hoy en día las celosías están muy de moda y aportan un toque muy moderno.
Utiliza esta idea, por ejemplo, para la cocina o incluso la habitación principal.
Hay veces que, por mucho que nos empeñemos, estos trucos no serán suficientes para multiplicar la luz de una casa.
Por lo tanto, la luz artificial se convierte en la mejor alternativa.
Elige dónde irán los diferentes puntos de luz, la intensidad y juega con las opciones disponibles para conseguir el efecto deseado.
Encontrarás información de gran utilidad para darle a la luz natural la importancia que tiene.
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