Subir y bajar escaleras en el sector alimentario ofrece una variedad de beneficios tanto para la salud de los empleados como para la eficiencia operativa del negocio.
Esta actividad física moderada, fácilmente integrable en la rutina diaria, puede mejorar significativamente la condición física y cardiovascular de quienes trabajan en este sector.
Es un ejercicio aeróbico que contribuye a la quema de gasas y a añadir pasos adicionales al ajetreo del día a día.
Nos ayuda, también, a fomentar un ambiente de trabajo más activo, pudiendo reducir los riesgos relacionados con el sedentarismo, como enfermedades cardíacas, obesidad y diabetes, contribuyendo así a una fuerza laboral más saludable y energética.
Desde el punto de vista operativo, el uso de escaleras ayuda a maximizar el espacio, permitiendo diseños de plantas más verticales que pueden optimizar la organización y el flujo de trabajo.
Esta actividad, si la realizamos con frecuencia, nos hará ver los resultados en un corto periodo de tiempo.
Se trata de un ejercicio aeróbico que contribuye a quemar grasa y añadir pasos adicionales al ajetreo del día a día.
Varios estudios han demostrado que con 7 minutos diarios subiendo escaleras se cubre la actividad física recomendada para un día.
Subir 2 pisos cada día equivale a perder 2,7 kg de peso al año.
La actividad física en el entorno laboral contribuye a la disminución del estrés.
Lo ideal es subir 200 escalones diarios, aproximadamente 10 pisos.
Multiplica por 3 o 4 veces el gasto energético de caminar en llano y se consumen 8-11 Kcal/min.
Subiendo 11 minutos escaleras se gastan las mismas calorías que 1 hora andando.
Mejora la forma física, mejora la coordinación y el equilibrio, mejora el colesterol bueno y ayuda a prevenir la diabetes tipo 2.
Reduce la incidencia de enfermedades cardiovasculares, aumenta la fuerza de los músculos de las piernas y aumenta la capacidad aeróbica.
Disminuye el riesgo de sufrir un ataque cardíaco y fortalece los huesos.
Se puede acumular en la rutina diaria, contribuye a los 30 minutos diarios de actividad física recomendada y es sostenible.
Tiene un bajo coste, no requiere equipamiento adicional, no consume energía y respeta el medio ambiente.