Son muchos los padres que sienten miedo de que sus hijos, si duermen durante una temporada en la cama con ellos, se acostumbren a esta dinámica y ya resulte casi imposible que se marchen a su propia habitación. El pediatra Carlos González ha dedicado uno de los capítulos de su pódcast Criando sin miedo a esta cuestión, incidiendo especialmente en la importancia de entender que “no hay una sola manera correcta de criar a nuestros hijos”. “Algunos solo han dormido con sus hijos excepcionalmente porque el niño ha tenido una pesadilla, tuvo fiebre, le pasó algo..., otros han dormido con su hijo casi cada noche durante unos meses o unos años. Sin embargo, llega una cierta edad en la que los padres desean que su hijo vaya desarrollando una cierta autonomía en el sueño, pasando a dormir a una cama separada o en otra habitación. “Antes de los tres años, en la mayoría de los casos, es difícil, no nos engañemos. El pediatra destaca la importancia de tratar el tema no como una imposición, si no dándole opciones. El pediatra destaca la importancia de dar opciones al niño para que no sienta el dormir solo como una obligación. Estos regresos puntuales de los niños a la cama de sus padres son vistos por algunas familias como un retroceso, algo que González ha negado: “Simplemente es adaptarse a las necesidades cambiantes”. El hijo puede necesitar en alguna ocasión la compañía de sus padres, por lo que el proceso no será lineal y esto no debe ser motivo de frustración. Por el contrario, si el cambio se establece como una imposición, la separación puede resultar demasiado brusca. El pediatra destaca la importancia de atender a las necesidades del niño, valorar la posibilidad de que el proceso sea gradual y plantear el cambio como algo beneficioso para el pequeño, no como un castigo o un acto del que debería avergonzarse.