Uno de los mayores inconvenientes que se pueden achacar a las viviendas pasivas es el precio.
En concreto uno de los principales desafíos al construir este tipo de casas es el coste inicial.
Los estándares y tecnologías necesarios para lograr la alta eficiencia energética pueden aumentar el precio del proyecto en comparación con métodos de construcción convencionales.
Los materiales de alta calidad, sistemas de ventilación mecánica con recuperación de calor, ventanas de triple panel y un alto nivel de aislamiento son algunos de los aspectos que contribuyen a incrementar los costos.
Otra desventaja de las Passivhaus es la complejidad en la construcción.
La metodología Passivhaus requiere una planificación y ejecución precisas para lograr los niveles deseados de eficiencia.
La falta de atención a los detalles puede acabar en fugas de aire no deseadas, poniendo en riesgo la eficiencia del edificio.
Limitaciones en el diseño
Para cumplir con los estándares Passivhaus, es necesario seguir ciertas pautas de diseño que pueden limitar la libertad creativa en la arquitectura.
Las orientaciones específicas, el tamaño y la ubicación de las ventanas, y la disposición de los espacios interiores son factores que deben considerarse para maximizar la eficiencia energética.
Esto podría ser un inconveniente para quienes buscan diseños más personalizados y variados.
Por otro lado hay que tener también en cuenta los requerimientos climáticos.
El enfoque Passivhaus puede estar más adaptado a ciertos climas que a otros.
En regiones extremadamente frías o cálidas, el diseño y los materiales necesarios para cumplir con los estándares pueden variar, lo que puede resultar en desafíos adicionales y costos mayores.
Además, las consideraciones climáticas pueden afectar la viabilidad y eficiencia de las estrategias Passivhaus en ciertos lugares.
Las viviendas Passivhaus tienen también desventajas asociadas a los sistemas de ventilación mecánica que requieren mantenimiento regular para funcionar de manera óptima.
Los filtros deben ser limpiados o reemplazados periódicamente, y es esencial contar con personal capacitado para llevar a cabo estas tareas.
El descuido en el mantenimiento puede disminuir la calidad del aire interior y comprometer la eficiencia energética.
En general la inversión necesaria es mayor que para una construcción tradicional, debido a la complejidad en la construcción, las limitaciones en el diseño, los requerimientos climáticos y el mantenimiento de equipos.