Puedes transformar cajas de cartón corrugado en una estantería para libros, aunque necesitarás mucha cola.
También puedes reciclar cajas de cartón elaborando un bonito y útil zapatero.
Para ello, corta rectángulos grandes de cartón corrugado y dóblalos en tres partes para conseguir un prisma triangular.
Después, une diferentes prismas con cola y apílalos formando un mueble zapatero.
Otra opción es recortar unas tiras de los laterales de una caja de cartón y forrarlas con papel de regalo.
De este modo, podrás transformar cajas de cartón en un estupendo organizador para tus bolsitas de té o incluso para colocar tu maquillaje.
La reutilización de cajas de cartón de zapatos para transformarlas en cestas es algo muy útil y cómodo.
Solo necesitas un trozo de tela para forrar el interior y cuerda de pita para enroscarla y pegarla por fuera de la caja para aportar ese aspecto de cesto.
Puedes teñir la cuerda para que cada una tenga un acabado diferente.
Para transformar cajas de cartón en organizadores para el escritorio, corta y modela las cajas.
También puedes unir varias entre sí y forrarlas a tu gusto para que queden vistosas.
Si quieres hacer un revistero con una caja de cartón, realiza un corte diagonal a la caja dejando su base intacta.
Después, fórrala como quieras y tendrás listo tu revistero.
Para este propósito, las cajas de cereales son ideales.
Y para transformar cajas de cartón en archivadores solo tienes que cortar uno de sus lados y apilar tantas cajas como necesites para guardar tus documentos.
Una forma muy divertida de reciclar cajas de cartón es fabricar una casita o algo similar para que puedan jugar tus hijos.
Además, puedes aprovechar diferentes cajas de distintos tamaños, las cuales podrás apilar, pegar entre ellas y fabricar incluso un tejado.
Deja que colaboren los más peques para decorarla y pintarla, y si la caja es lo suficientemente grande, podrán jugar dentro.
Quien tenga un gato sabe que le encantan las cajas.
Por lo tanto, puedes usar una del tamaño adecuado para acomodarla con un cojín o una mantita y elaborar una cama gatuna.
Y si las llenas de juguetes, premios, etc., mejor todavía, una idea que también es válida para perros pequeños.
También puedes hacer un lugar de juegos para tus mascotas.
Por ejemplo, llena una caja con el cartón de los rollos de papel higiénico hasta que no quepan más.
Pon algunas bolitas de comida o premios entre los rollos y tendrás un divertido juego casero para perros y gatos pequeños.
La reutilización de cajas de cartón no tiene límites, así que deja volar tu imaginación con las cajas que no necesites.
Y una vez que ya no las uses, no olvides reciclar cajas de cartón.
Entre todos, debemos esforzarnos por reducir la cantidad de embalajes que después tendremos que tirar a la basura irremediablemente.