Para tener un Comedor Comunitario, se necesitan profesionales de cocina con formación que les permita atender a las diferentes necesidades de los estudiantes, teniendo en cuenta a los chavales con alergias o limitaciones alimentarias, ofreciendo alternativas para que esos niños y niñas puedan mantener igualmente una dieta equilibrada. Además, las diferentes legislaciones autonómicas están tratando de que los comedores proporcionen dietas lo más saludables posible, lo que significa que los profesionales deben seguir pautas claras sobre los menús a ofrecer, que deben contar con todos los grupos de alimentos en su adecuada proporción. Los monitores de comedor escolar también son necesarios, cuya función es llevar a cabo las tareas de cuidado y atención a todos aquellos alumnos que hagan uso de los servicios de comedor, además de enseñar a comer de forma saludable y variada. La manera más habitual de conseguir empleo en un comedor escolar es buscando las vacantes disponibles en el INEM o en portales de empleo, o a través de empresas de catering que suelen buscar completar sus plantillas dedicadas a los comedores escolares. La mejor formación para los cocineros y auxiliares de cocina es la impartida por las Escuelas de Hostelería y Restauración, que ofrecen los estudios necesarios para poder trabajar en un comedor escolar, como el Ciclo Formativo de Grado Medio en Cocina y Gastronomía o el Ciclo Formativo de Grado Superior de Gerente de Cocina. También se valoriza mucho la experiencia previa en el sector. Para los monitores, es recomendable realizar algún curso previo sobre el tema, como los ofrecidos por el INEM o por empresas de formación, asegurándose de la fiabilidad de dicha empresa y de que su título va a ser tenido en cuenta. Los profesionales de cocina deben tener la capacidad de preparar menús nutricionalmente sanos y ser capaces de encargarse de las tareas propias de una cocina, como realizar los pedidos y controlar el almacén. La experiencia en el sector es uno de los requisitos más valorados, con una mayoría de ofertas que exigen 2 o 3 años de experiencia, aunque no necesariamente en comedores escolares, ya que se acepta experiencia en residencias geriátricas o centros hospitalarios.