Los sentidos son las ventanas a nuestro mundo, y para las infancias con discapacidad visual, la exploración táctil y sensorial es esencial. Proporciona juguetes y objetos con diferentes texturas: pelotas suaves, peluches de diferentes tamaños y formas, y materiales con superficies variadas. La creatividad no conoce límites, y el arte es una forma poderosa de expresión durante la infancia. Ofrece papel en relieve, plastilina y otros materiales que permitan a los niños crear obras de arte táctiles. Pintar con los dedos, crear collages tridimensionales y moldear figuras con diferentes texturas son actividades que les permiten explorar su creatividad y desarrollar habilidades motoras finas. Utiliza libros con texto en braille o libros con ilustraciones táctiles para que los niños puedan sentir y explorar las imágenes mientras escuchan la historia. Explora parques, jardines y áreas naturales, animando a los niños a tocar, oler y escuchar su entorno. Proporciona bloques grandes con diferentes texturas y formas, y permite que los niños creen estructuras y formas únicas. Ayuda a los niños y las niñas a preparar alimentos simples, como mezclar ingredientes o cortar frutas. Utiliza instrumentos musicales o graba diferentes sonidos para que los identifiquen y asocien. Muchos museos y centros culturales ofrecen experiencias táctiles y sensoriales diseñadas para involucrar a niños y niñas con discapacidad visual. La actividad física es esencial para el bienestar de todos los niños y niñas con discapacidad visual pueden disfrutar de deportes y actividades adaptadas. Explora opciones como goalball, un deporte de equipo específicamente diseñado para personas con discapacidad visual, o actividades como yoga y natación adaptadas.