Teniendo esto en cuenta, tiene sentido la presencia de todas estas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en el entorno escolar, ya que son útiles para desarrollar el potencial de los niños a través de propuestas didácticas que incluyan estos elementos. Desde los 3 años, los niños entran en contacto en las aulas con pizarras digitales, tabletas, ordenadores… y, en la mayoría de los casos, ni siquiera es este su primer contacto. La inmersión TIC en educación infantil es necesaria, pues además puede ayudar a formar a los alumnos en prácticas de uso seguro, más allá del aprovechamiento educativo de estas herramientas, e incluso comenzar a introducir desde la infancia acciones preventivas de ciberseguridad. En cuanto a la pregunta de cómo usar las TIC en educación infantil, hoy multitud de enfoques para permitir fomentar los valores educativos a través de estas herramientas, lo cual es clave porque estaremos sentando las bases del futuro de la vida académica –y, posteriormente, laboral– de los estudiantes.
Para el desarrollo motriz: adaptando siempre los ejercicios a su edad, la tecnología puede ayudarles a aprender movimientos, direcciones, etc., a través de sistemas como el de reconocimiento corporal. Para desarrollar la expresión comunicativa: gracias a la enorme cantidad de recursos audiovisuales y escritos disponibles en internet, se trabaja la diferenciación e identificación de letras, números, sonidos, etc. Para la comunicación social y buen uso de internet: los niños aprenden por imitación, y ver el buen ejemplo de uso de las TIC del personal docente lo fomenta. Además, estas tecnologías favorecen también el trabajo en equipo y, por tanto, la socialización.
Pizarras digitales y tabletas: estos espacios interactivos son muy interesantes porque el alumno puede usarlos de manera autónoma con sus dedos o con un puntero/bolígrafo. Gracias a estas herramientas, es posible potenciar capacidades como arrastrar, seleccionar, unir, etc., lo que desarrolla la coordinación, e incluso la escritura al pintar con el bolígrafo o con sus dedos las letras, números, etc. Ordenadores y programas como Word o PowerPoint: en el aprendizaje de la lectura, herramientas como Word permiten a los alumnos ir avanzando, de reconocer las letras –y pulsar cuál es cada una en el teclado– hasta llegar a la lectura de pequeños textos –fichas de lectura– creadas por el personal docente. Cámara de vídeo y/o grabadora de sonidos: estos recursos TIC en educación infantil nos ayudan a trabajar el lenguaje oral registrando cuentos, canciones, adivinanzas, poesías, etc. Internet: será el gran portal que les permitirá explorar y dar rienda suelta a su naturaleza curiosa en un entorno seguro, con la guía y ayuda de los docentes.