Uno de los métodos que utilizan es el 'bumping'. Solo necesitan una llave tallada que contenga esos agujeritos o puntos en toda la hendidura. Cuando introducen esta llave, los ladrones golpean la misma con un destornillador para que salten los pines que se encuentran en el interior del cilindro. Al saltar los pines por el golpe, es como si el intruso introdujera la llave del propio inquilino, por lo que en ese momento puede abrir y cerrar la puerta cuantas veces quiera. Puedes llegar a casa y no darte cuenta de que han entrado y salido.
Otra técnica es la de impresión. Consiste en crear un molde de la llave del inquilino para hacer una copia. Los ladrones pueden utilizar dos métodos: la opción más sencilla es cubriendo una llave maestra de papel de aluminio o cera. Al girarla unas cuantas veces, esta adquiere la forma de la original, momento en el que el ladrón puede pasar sin ni un rasguño en unos minutos.
También está la técnica de ganzúa. Estos casos se dan sobre todo en puertas acorazadas, las de aquellas viviendas que se han construido en la época desde finales de los 90 y 2013. Indica que las llaves tienen el sistema de doble pala, también conocido como de gorjas, esos 'dientes' que hacen que la llave parezca la de un castillo de película. Los ladrones utilizan una ganzúa llamada 'magic key'. Esta representa de forma similar una llave de gorja. El 'modus operandi' es muy sencillo, tal y como apunta el cerrajero: se introduce la ganzúa y, con un sensor, el intruso va girando hacia ambos lados hasta que este alambre se moldea para coger la forma de la llave del inquilino, de la que acaba teniendo una copia exacta.
El jefe de administración de Tecemur, Jesús Martínez, también resalta la importancia del bombín en los robos que suelen tener lugar en la época de verano. Este puede estar de tres formas distintas, unas más seguras que otras. Bombín al descubierto: se da sobre todo en puertas de trasteros, de casas de campo o huerta, cuando no está protegido por un escudo o embellecedor. Tal y como indica Jesús, en este caso, para robar basta con levantar la manivela haciendo palanca con un destornillador y partirlo con una llave inglesa. Si alguien quiere entrar en tu casa, no necesita mucho. Un destornillador, una llave tallada, papel de aluminio con cera y un destornillador son los utensilios que le bastan a los ladrones para acceder a tu vivienda en menos de dos minutos.