El modelo del Diseño Universal para el Aprendizaje propone tres principios para el análisis y la planificación de la enseñanza.
Proporcionar múltiples formas de Implicación es uno de los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje.
El afecto representa un elemento crucial para el aprendizaje, y los estudiantes difieren notablemente en lo que les motiva o hace que se impliquen en el aprendizaje.
Proporcionar múltiples medios de Representación es otro de los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje.
Los alumnos difieren en la forma en que perciben y comprenden la información que se les presenta, bien sea por limitaciones de tipo sensorial o diferencias lingüísticas o culturales, entre otras.
Proporcionar múltiples medios de Acción y Expresión es el tercer principio del Diseño Universal para el Aprendizaje.
Existe una gran variabilidad en las formas de aproximarse e interactuar con la información en las situaciones de aprendizaje y en las formas de expresar lo que han aprendido, bien sea por sus características o preferencias personales, o por barreras derivadas de un conocimiento insuficiente de la lengua.
En unos casos pueden ser capaces de expresarse bien con el texto escrito, pero no a través del habla y viceversa.
También es importante tener en cuenta que, tanto las acciones a desarrollar para realizar una tarea para aprender o para demostrar lo que han aprendido, requieren un pensamiento estratégico relacionado con las funciones ejecutivas, en las que también se pueden observar diferencias entre los estudiantes.
Es por ello que desde el DUA se propone que se proporcionen opciones para la acción y la expresión de los aprendizajes como un principio didáctico para proporcionar oportunidades de aprender y mostrar el aprendizaje alcanzado a todos los estudiantes.
Estos principios del Diseño Universal para el Aprendizaje ofrecen un enfoque integral para abordar la diversidad de los estudiantes y promover un aprendizaje inclusivo y efectivo.